Del 20 de Enero al 10 de Marzo, 2018
Rasmus Nilausen
García Galería
Colores, lenguas y
zanahorias en la exposición que Rasmus-Nilausen presenta para García
Galería. Idiolect. Not to Be Confused with Eye Dialect, 2018.
Palabras que juegan con la percepción y el lenguaje. Cuadros
cargados y sobrecargados de simbolismo para los que un nivel
coloquial de inglés es necesario si queremos entender la ironía
presente en la obra del artista danés.
Rasmus-Nilausen es un
artista medianamente joven y con un gran recorrido. Ha expuesto su
trabajo en exposiciones individuales en La Capella (Barcelona),
García Galería (Madrid) y Fundació Suñol (Barcelona), y ha
participado en colectivas en la Chisenhale Gallery (Londres), el
Institute of Contemporary Art (Londres) y la Fundació Antoni Tàpies
(Barcelona), entre muchos otros lugares.
García Galería es su
galería madre y también le representa la galería Estrany-de la
Mota en Barcelona, ciudad en la que reside desde hace 15 años junto
a su familia. Esto tiene cierta importancia ya que uno de los
principales intereses del artista reside en el lenguaje y la
comunicación. Formando parte de una familia multilingüe Nilausen
reflexiona, a menudo en clave de humor, acerca de las
interpretaciones del lenguaje y de sus percepciones subjetivas. En El
nombre de la rosa de Umberto Eco el monje Salvatore crea un nuevo
idioma a través de la combinación de muchos idiomas diferentes.
Nilausen cree que algo parecido ocurre con la pintura. La pintura le
permite combinar todos los lenguajes. Es cierto que sus cuadros
establecen una comunicación con el público, siempre que conozcamos
algunos detalles del universo simbólico del pintor.
Cómo podemos comprobar
en Idiolect, 2018, la lengua o mejor aún, las lenguas, son
protagonistas en su obra. Polyglosia III presenta
lenguas que se retuercen sobre un fondo verde estridente.
Imagen de nuestra capacidad o incapacidad para comunicarnos, de los
significados bien o malinterpretados, de la subjetividad del
lenguaje, en mi opinión, de la sobrevalorada eficiencia del lenguaje
hablado, de las mentiras y las verdades, de los muchos idiomas y sus
traducciones. Son lenguas que emergen del fondo para volver a
desaparecer en él. Recuerdan vagamente a la cabeza de medusa, por el
verde y por las lenguas como serpientes que nos enredan, nos dan
libertades o nos paralizan. Eso es quizás el lenguaje en nuestros
días.
Nos encontraremos con
ojos. Representan la percepción así
como nuestra capacidad parar percibir. En relación con la vista
encontramos también a las zanahorias, muy presentes en toda su obra.
De todas es sabido que si comes mucha zanahoria podrás llegar a ver
en la oscuridad. También nos recuerdan a la teoría de la zanahoria
y el palo, en inglés conocida como “the carrot and the stick”.
Se trata de hacer que un burro se mueva atraído por una zanahoria
colgada delante mientras es azotado con un palo por detrás. Teoría
de la motivación, pero también teoría de la política actual:
recompensa con castigo o riesgo. Un ejemplo: España participando en
la guerra de Irak.
La obra de Nilausen
parece resumirse en lienzos de coloridas ilustraciones, pero al
deternos y pensarla advertimos su profundidad. Son cuadros al óleo
en los que de forma desenfadada Nilausen hace alarde de su
experiencia técnica. Cuadros monocromáticos en los que las
pinceladas crean profundidad y variedad de tonalidades. Fondos que no
son fondos si no que se han pintado posteriormente. Contraste de
colores cuidadosamente elegidos. Nilausen nos permite también ver
sus fallos, correcciones y pruebas. Piensa la pintura como un
territorio de dudas y contradicciones. Life happens. Al final
todas fallamos, todas probamos y sobretodo, continuamente nos
contradecimos. Aunque dice buscar utópicamente la perfección aún
no la ha encontrado. En su ensayo “The Pefect Painting” admite
que en caso de hacerlo abandonaría la pintura. Para él lo
interesante reside en las consideraciones generadas en el acto de
pintar.
Cuadros de carácter
contemporáneo que intentan rescatar la pintura de una época de
desactivación. A Nilausen le caracteriza su investigación personal
acerca de la historia de la pintura como punto de partida. Su obra
enfatiza en el bodegón y las naturalezas muertas. Nilausen parte de
la idea de que los objetos cuentan las historias contemporáneas a
partir de las historias del pasado. Dota así a sus elementos
figurativos de nuevas interpretaciones, pero teniendo siempre en
cuenta las referencias clásicas de los mismos. La obra de Nilausen
funciona para todos los públicos. Permite una interpretación que
variará acorde al contexto social, político, generacional,
cultural, etc del público.
García Galería ha
traído color y zanahorias a nuestro pequeño entorno artístico de
Dr. Fourquet. Nilausen crea cuadros para hacernos reflexionar y
para entretenernos. A través del bodegón, que de vez en cuando nos
aburre, consigue sorprendernos. La perspectiva cónica representada
en sus lienzos nos lleva desde De Pictura de Battista a
nuestra propia percepción. Crea ironía con la perspectiva, con los
puntos de vista. Un pintor ingenioso y poco dramático para el que,
por cierto, el color naranja representa la esperanza.
Irene Zöller Huete





Creo que le sacas poco partido a las teorías de la visión y a las teorías de la representación, a partir de Alberti y Leonardo da Vinci. No está mal en cualquier caso.
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