POÉTICA
DE LA MUERTE
Artista:
Doris Salcedo
Título
de la exposición: “Palimpsesto”
Lugar:
Palacio de Cristal del Retiro
Fecha: Del 6 octubre de 2017 al 1de abril de
2018
Horario:
De lunes a domingo de 10:00 a 14:00 h
Dirección: Paseo República de Cuba, 4, 28009 Madrid
Julia
Fernández Toledano
Palimpsesto es el “manuscrito antiguo que conserva
huellas de una escritura anterior borrada artificialmente”. Así lo define la
RAE y así titula Doris Salcedo (Bogotá, 1958), describiendo su configuración,
la instalación que acoge el Palacio de Cristal en el Parque del Retiro, que
podemos pensar como una alegoría de lo que entraña el Mar Mediterráneo para
quienes lo intentan cruzan hacia Europa en condiciones extremas en busca de una
vida mejor pero que acaban muriendo de manera anónima. Así, el agua es el
elemento primordial del relato. Un encargo que le hizo Manuel Borja-Villel,
director del Museo Reina Sofía, tras ganar el Premio Velázquez en 2010, en el
que ha estado trabajando desde entonces y que surge a partir de su propia
experiencia tras dialogar con las madres de los desaparecidos en esta travesía.
De este modo, se
constituye como un ejemplo paradigmático del largo proceso de conceptualización,
investigación y ejecución de sus obras, y de sus propuestas de exponer la
violencia sin violencia. Desde el inicio de su carrera hacia los años 80 centra
su discurso en personas que viven al margen en diferentes contextos afectadas
por diversos conflictos, intentando visibilizar su situación y denunciado la
violencia política y social a la que son sometidas, con una perspectiva
artística que considera que puede crear vínculos afectivos para que su
sufrimiento y muerte no quede en el olvido.
Tras una ardua
tarea de documentación de más de doscientas vidas de mujeres y hombres que
murieron ahogados en el Mediterráneo, surgen en el suelo pequeñas gotas de agua
que van conformando sus nombres, en un intento de que la tierra, que los ha
acogido en su seno, llore silenciosamente esas vidas que no han sido lloradas
pero que también puede interpretarse como un llanto de las propias víctimas o
un recordatorio del mar hacia ellas. Una obra poética y política que exige
silencio, tiempo y espacio al espectador para que emerjan y desaparezcan los
nombres, para que se produzca el acto de comunicación y los hechos denunciados se
hagan presentes, para que se ponga en evidencia la persistencia del dolor pero
también nuestra fragilidad para recordar. Una instalación que se erige como una
especie de contramonumento horizontal frente a la verticalidad del edificio en
el que se encuentra (con cuya estética dialoga muy satisfactoriamente) y de los
monumentos tradicionales que celebran victorias y grandes gestas. Un memorial
que tiene bastante de lápida conmemorativa y que aspira a convertirse en lugar
de duelo y memoria.
Palimpsesto, Doris Salcedo. Nombres formados por
gotas de agua
Fuente: http://www.museoreinasofia.es/exposiciones/doris-salcedo
Fuente: http://www.museoreinasofia.es/exposiciones/doris-salcedo
La instalación
fue diseñada en su estudio de Bogotá junto a una treintena de personas
procedentes de diferentes disciplinas (ingeniería, química, informática,
arquitectura, documentación…). Es técnicamente muy compleja y extremadamente
delicada, al igual que el tránsito por ella también en señal de respeto a las
personas homenajeadas y a los desgarradores hechos que se señalan. Solo pueden
acceder cincuenta personas al mismo tiempo con sus zapatos cubiertos. El suelo,
que pesa veinte toneladas y necesita de una precisión milimétrica para que funcione
su mecanismo, está constituido por cincuenta y dos placas de corindón, un
mineral lo suficientemente duro para que el paso del agua no lo erosione, que
llega a través de una red de diez kilómetros de tuberías desde el depósito del
Palacio en el que es controlada por varias fases a través de un ordenador.
Además requiere de un mantenimiento diario por parte de los restauradores, cuya
meticulosa tarea, que podría desequilibrar y obturar la pieza, asimilan con
limpiar los lacrimales de un niño. Una auténtica obra de ingeniería hidráulica
que además resulta muy cara en términos económicos, doblando lo presupuestado.
De esta manera,
la instalación se revela fascinante ante los ojos del espectador. Tanto es así
que se constituye como una especie de monstruo que absorbe toda la atención,
restando importancia al motivo principal por el cual ha sido construida. Así
más que recordar, velar y honrar a aquellas personas que perdieron su vida en
el Mediterráneo, toma vida propia y es en torno a ella que giran todas las inquietudes,
reflexiones y comentarios. Además, el único nombre que queda resonando tras la
visita es el de Doris Salcedo, pues aquellos que emergen del suelo, que continuamente
hay alguien saltando por encima, terminan por formar una enorme lista en la que
se sigue sobreponiendo el anonimato a las vivencias individuales.
También debemos
tener en cuenta que el Palacio de Cristal está incluido en la lista de muchos curiosos y turistas
como lugar imprescindible que visitar en Madrid. Así, acuden en masa a ver el
bello edificio y se encuentran fortuitamente con Palimpsesto, en la que la sucesión de nombres entre una mágica aparición
y una digna desaparición es motivo de grata sorpresa que despierta el júbilo,
que se ve acrecentado por el ambiente festivo y de descanso del Parque de El
Retiro y de quienes lo visitan, y activa el disparo continuo de fotografías,
pues todos quieren llevare la suya propia.
Exposición Palimpsesto
de Doris Salcedo con la perspectiva del Palacio de Cristal del Retiro
Fuente: https://culturamos.wordpress.com/2017/10/07/palimpsesto-doris-salcedo-un-absurdo-cultural/
Fuente: https://culturamos.wordpress.com/2017/10/07/palimpsesto-doris-salcedo-un-absurdo-cultural/
Aun así, la obra pretende visibilizar uno de
los hechos más dramáticos en nuestra historia reciente: la muerte de miles de
personas en el Mediterráneo ante nuestra indiferencia o complicidad inconsciente.
Sin embargo, camina al filo del abismo de la instrumentalización del dolor y el
sufrimiento ajeno, en un momento en que nos creemos en condiciones de verlo y
juzgarlo todo, incluso de hacer, como Doris Salcedo señala, “una oración
fúnebre por ellos” y devolverles la dignidad arrebatada. Una lucha contra el
olvido a partir de un exceso técnico y material, el mismo que empleamos en las
fronteras para impedir que se acerquen a nosotros, y una vez conseguido,
conmemoramos su derrota con hermosas e impresionantes creaciones.


Frases excesivamente largas, sin puntuación adecuada.
ResponderEliminarMe gusta cómo planteas las diversas contradicciones de la obra de Doris Salcedo.
"Memorial" en castellano tiene los siguiente sentidos (DRAE):
1. m. Libro o cuaderno en que se apunta o anota algo para un fin.
2. m. Papel o escrito en que se pide una merced o gracia, alegando los méritos o motivos en que se funda la solicitud.
3. m. Boletín o publicación oficial de algunas colectividades.
Nunca tiene el sentido de monumento, tal como lo tiene la palabra "memorial" en inglés.