Paisajes Imaginados es una colección de pinturas y esculturas del artista Jesús Velayos, que se pudo visitar en la Galería Kreisler de Madrid hasta el pasado 3 de abril. Compuesta por obras realizadas con técnica mixta y una singular iluminación que juega con tonalidades grises y oscuras, pero sin prescindir de la nota de color, en la que Velayos propone un recorrido fantástico que convierte el paisaje formado por objetos, edificios, flechas y árboles en una suerte de comunión entre lo orgánico y lo geométrico a través de obras como Paisaje con Lunares, Íncola, Vegetal o En el Jardín de la Estrella.
Paisajes Imaginados de Jesús Velayos.
Velayos (1950), licenciado en Bellas Artes y catedrático de dibujo, ha compaginado la docencia con su práctica artística en la que la naturaleza se tensiona con la geometría. Velayos lleva tres décadas exponiendo en galerías como Calir de Ávila, Hermes de Lyon o Trinidade de Portugal, entre otras muchas; en cuya práctica artística ha investigado sobre la realidad simbólica inevitablemente inspirado en la geografía del Valle Amblés, en Ávila, de donde es originario y que le ofrece un entorno idóneo para la contemplación y la creación.
En su particular interpretación pictórica de la naturaleza, traza una realidad simbólica que procura ir por libre. Sin que su obra se pueda encapsular en ninguna escuela y aunque a priori nos pueda costar ver una influencia clara se confiesa cercano a una diversidad de estilos que podrían considerarse opuestos: desde el arte pop y sus derivaciones, cercano también al realismo social y al expresionismo de la obra de su amigo Agustín Ibarrola y principalmente inspirado por las teorías de Paul Klee sobre la abstracción.
En su trayectoria encontramos más una unidad temática que estética, el mundo vegetal, donde pone en juego el contraste entre la línea recta y el zigzag de la geometría con la organicidad de las plantas que dibuja. Sin embargo, en esta exposición sí que observamos esa unidad estética con la que pretende que el espectador se adentre en un paraíso perdido, un mundo particular que a modo de jardín de las hespérides nos introduzca en la búsqueda de la poesía dentro de la pintura.
Utilizando la superposición de planos y texturas como si de una tramoya de teatro se tratase, en sus pinturas utiliza polivinilos, más cercanos al acrílico o al plástico, no solo por su dureza si no por la transparencia que permiten y la diversidad de texturas que ofrecen al ser mezclados con otros materiales. Le gusta investigar e indagar sobre los materiales, arriesgar para crear, ir más allá del mimetismo de la naturaleza que inspira e impresiona. Sus esculturas, conforman una serie de elementos verticales hechos de madera policromada, sobre peanas de hierro, en la que incluye detalles geométricos que dialogan abiertamente con sus pinturas.
“Creo en el arte tranquilo y sosegado. La provocación no sirve. El academicismo y la destreza, por otro lado, tampoco. Es importante que la obra de arte produzca sensaciones. El arte ayuda a soñar”, afirma Velayos.
El abulense dice inspirarse en la estética de la vida cotidiana, y se identifica con la frase de su amigo el artista Agustín Ibarrola “yo colaboro con la naturaleza”. Pero sobre todo y a pesar de que su obra no pueda encapsularse en la abstracción, se siente influenciado por las teorías de Paul Klee sobre “las verdades latentes”, lo que hay detrás de las cosas.
Las piezas, que quizá adolecen de rigor teórico, abogan por esa “supremacía de la sensibilidad pura” y, en cualquier caso, se trata de una muestra interesante de su obra que nos habla de un pintor emotivo que convierte su desarrollo en una obra suelta, libre, original y personalísima, en una exposición sencilla pero muy sugerente, que mereció la pena contemplar.
Paisajes Imaginados de Jesús Velayos.
Galería Kreisler de Madrid del 1 de marzo al 3 de abril de 2018.
Sergio Redondo López-Samaniego
"Adolecen de rigor teórico" es una expresión extraña si lo que quieres decir es que les falta una teoría que las explique y las justifique.
ResponderEliminarPequeñas incorrecciones de estilo.
Bien.