Título de la exposición: Escala 1:1
Comisaria: Verónica Mello
Lugar: Tabacalera Promoción del Arte
Fecha: Del 16 de febrero 2018 al 15 abril de 2018
Horario: De martes a viernes de 12:00h a 20:00h. Sábados y domingos de 11:00 a 20:00h
Dirección: Calle Embajadores, 51, 28012 Madrid
Artistas: Helena Almeida (Lisboa, 1934), António Bolota (Benguela, 1962), Teresa Braula Reis (Lisboa, 1990), Carlos Bunga (Oporto, 1976), Pedro Cabrita Reis (Lisboa, 1956), Rui Calçada Bastos (Lisboa, 1971), André Cepeda (Coimbra, 1976), Nuno Cera (Beja, 1972), José Pedro Croft (Oporto, 1957), Ângela Ferreira (Maputo, 1958), Fernanda Fragateiro (Montijo, 1962), Ramiro Guerreiro (Lisboa, 1978), Gil Heitor Cortesão (Almada, 1967), Tomaz Hipólito (Lisboa, 1969), João Louro (Lisboa, 1963), Daniel Malhão (Lisboa, 1971), Jorge Molder (Lisboa, 1947), Rodrigo Oliveira (Sintra, 1978), João Onofre (Lisboa, 1976), Julião Sarmento (Lisboa, 1948), Nuno Sousa Vieira (Leiria, 1971).
José Pedro Croft. Sin título 2003
La exposición Escala 1:1 reúne en la Principal de Tabacalera el trabajo de 21 artistas portugueses de la escena contemporánea. Son artistas reconocidos tanto en la escena portuguesa como en el panorama internacional y, salvo las excepciones de Teresa Braula Reis (Lisboa, 1990), Fernanda Fragateiro (Montijo, 1962), Helena Almeida (Lisboa, 1934) o José Pedro Croft (Oporto, 1957); la muestra recoge artistas desconocidos en España, el país vecino. Verónica Mello, la comisaria de la exposición, aprovecha esta laguna para hablar de la exposición como una embajada portuguesa en el edificio de la Tabacalera de Madrid. A partir de su formación en arquitectura, Verónica Mello, roba de esta disciplina el concepto de la escala y lo aplica a una de sus mayores inquietudes: la relación entre el arte y la arquitectura, más concretamente desde la frontera, es decir, a partir de la línea fina y espectral que definen las parcelas del arte y de la arquitectura; tanto en el ámbito relacional cuerpo - objeto (construido) como en los respectivos universos donde divaga la intelectualidad.
Helena Almeida . A experiência do lugar 2004
Verónica Mello utiliza en esta exposición la deriva más tangible y accesible, a nivel cultural y tradicional, del concepto de escala. Hablando del trinomio cuerpo-espacio-obra, encontramos una serie de obras que dialogan con el propio edificio de Tabacalera, antigua fábrica de tabaco construida en el siglo XVIII, como es el caso de las obras de José Pedro Croft (Sin Título 2003) o Fernanda Fragateiro (Duplo Negativo 2017/8), dos ejemplos de obras que a partir del reflejo muestran planos virtuales de la realidad, son reflejos que además capturan e incorporan elementos de la propia arquitectura y, a su vez, al espectador, al yo, a nuestra presencia en el espacio y en la obra, recordándonos parte imprescindible. Otras obras se sirven de evocar el absurdo para poner en evidencia las escalas de la realidad a la hora de habitarlas, hablamos en este caso de las obras de Ramiro Gueirrero (Acções sem título / A pessoa-pano-do-pó 2005) o João Onofre (Untitled “SUN 2500” 2010), cuyos trabajos pretenden habitar lo inconcebible, desde el espacio que define el suelo bajo el mobiliario urbano hasta la colocación de un velero en una piscina privada dentro del casco urbano. La obra de Helena Almeida (A experiência do lugar 12’47” 2004) es una declaración de que el cuerpo es su obra, así recorre el espacio y así lo plasma en un vídeo de más de doce minutos. Este formato también es utilizado por Jorge Molder (Linha do tempo 4’50” 2000), en el que aprovecha la arquitectura de la Tabacalera para encajar, proyectando sobre un nicho, un vídeo que se muestra a escala 1:1.
Fernanda Fragateiro. Duplo Negativo 2017-2018
En uno de los textos de la hoja de sala, Nuno Sousa defiende la escala real de la obra, pues lo que está a escala real no es lo que la obra representa, sino la obra en sí misma. Esta distinción la encontramos en la exposición, donde no vemos una representación de los artistas portugueses, sino que más bien se trata de una representación real de ellos, aquí y ahora, en este lugar. En diálogo y en relación cuerpo - cuerpo. El cuerpo es usado como referencia base para observar, contemplar y entender el mundo. La escala 1:1 afirma una relación directa de nuestro cuerpo con la obra de arte. La realidad es la referencia (en este caso) para la escala. La escala 1:1 es el punto de partida a partir del cual se basan el resto de relaciones, corresponde con la experiencia directa, el punto cero, la decisión de ampliar o reducir depende de qué queramos desvelar o qué límites queremos sobrepasar. Pero este punto de partida depende de cada cuerpo y, por lo tanto, estamos frente a algo tan abstracto como subjetivo.
De este modo, Portugal se presenta en España a su misma escala. Tenemos el diálogo entre la obra de arte y el edificio. La obra de arte como pieza que provoca, busca y promueve, el edificio como pieza pasiva que marca los ejes y las estructuras a partir de sus circulaciones, compartimentaciones y proporciones.
Iria Gámez
¡Pues vaya! La crítica parece que es también a escala. Ha salido amputada y no se sabe de quién es.
ResponderEliminarFrases demasiado largas, sin puntuación.
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