Título de la exposición: Turno de Noche
Artista: Nano4814
Galería Delimbo, Madrid
C/ Dr. Fourquet, 30, 28012
17 de febrero de 2018
La concepción de la galería de arte
tal y como la conocemos se transforma en su propio entorno con la visita a
Delimbo. Es inevitable sentirse atraído por la visita a este espacio al
afirmarse como la primera galería de arte urbano al sur de Europa, siendo
pioneros en trabajar este tipo de arte en España. El trabajo que llevan a cabo
los comisarios de la exposición Seleka Gómez y Laura Calvarro, se mantiene en
la línea expositiva de artistas emergentes y consagrados que circulan en torno
al Postgraffiti, el Street art y el arte contemporáneo. No será pues diferente
la exposición Turno de Noche del
artista vigués Nano4814.
El trabajo del artista no se
desliga de lo que comúnmente entendemos por el graffiti, haciendo uso así de
elementos que recuerdan al estilo más tradicional y callejero como el spray, la
representación de rejas y muros, o la superposición de planos. Precisamente por
esa tradición del arte callejero, su obra mantiene una tonalidad de colores
vibrantes que remiten a una escena y ambiente lúdicos. Este juego, además, se
desdobla y se convierte en un juego de
dualidades, lo representado en la obra y el uso de elementos como el color
y la forma se mantienen en una constante tensión cuyo resultado final evoca un
profundo extrañamiento y distanciamiento con la realidad.
ABERRACIÓN #3 y #4
¿Qué
queda del graffiti cuando se convierte en post?
El graffiti como intervención intrusiva del espacio público se transforma y remodela en el campo de la galería. Si en su inicio el objetivo de este no era sino hacer reflexionar al paseante con una pintura de contenido social y político, cabría preguntarse si en este nuevo marco el movimiento que nace de la calle no pierde su carácter revolucionario y subversivo. En este ámbito no existe una intrusión ni una modificación violenta del “espacio expositivo”, sino que se encierra a sí mismo en un lugar concreto que despolitiza su contenido. Podría entenderse este cambio de un movimiento a otro como la alteración del objetivo buscado: el carácter político del graffiti deviene en arte en su acto de despolitización al introducirse en la galería.
Lo político de este arte no será lo
único que se pierda en esta transmutación. Si bien es cierto, la obra de Nano
en el espacio de la galería permite hacer uso de diferentes elementos para
crear una obra que fuera de aquel no sería posible, no obstante, la aparición
de nuevas posibilidades de creación implica, en este caso, la supresión de las
formas tradicionales. La firma, como signo identitario, queda suplantada por la
creación de un discurso conceptual que se articula en torno a un estilo
personal.
ZANCADILLA
Artista: Nano Abia
Técnica: Resina, madera, calcetín y zapatilla
Técnica: Resina, madera, calcetín y zapatilla
Medidas: 151 x 29 x 27 cm.
Año:2018
Tal y como podemos observar en la exposición de Nano4814, el tratamiento de la identidad del artista ha variado con respecto a su idea original. En el graffiti tradicional la búsqueda de la identidad resulta ser fundamental, el reconocimiento del alter ego como algo viral, pero al mismo tiempo el ocultamiento de su verdadera identidad hace que la firma o AKA (also known as) sea tratada como máscara. De este modo, se entiende el reconocimiento de la identidad del artista en el intercambio que se da entre lo privado y lo público, lo oculto y lo visible, lo secreto y lo desvelado.
Así afirma Kohl, Herbert (1972,
p.56) “Marcar y dar nombre, como el tipo de inscripciones que uno encuentra en
las paredes de las ciudades, son eventos comunes en las vidas de todos los
hombres. Cuando uno deja una marca deja parte de sí mismo, y los hombres
necesitan esparcirse de este modo. La marca más familiar y, desde muchas
perspectivas la más importante, que tiene la gente, es su nombre”.
Estas constantes confrontaciones
entre graffiti tradicional y postgraffiti se hacen patentes en la propia vida
de Nano Abia. Tal y como se puede deducir, cada uno de estos estilos se desarrolla
de un modo diferente a nivel espacial, conceptual y técnico. De este modo, el
artista no tiene la pretensión de fusionar sendos ámbitos —hecho que me parece
más que lúcido para no caer en incoherencias— sino que trabaja
independientemente en cada uno de ellos. No por el hecho de exponer en una
galería debe perder el objetivo por el que se inició en el graffiti; del mismo
modo, ser graffitero no le priva de poder institucionalizar su arte y vivir de
este. Con ello puede recurrir a elementos de su trabajo original y aprovechar
las posibilidades que allí se le ofrecen para aportar un nuevo giro a su
trabajo.
Turno
de Noche nos lleva a preguntarnos una variedad de cuestiones generadas por el
intento de comprensión de estas recientes imaginerías, así como las nuevas
posibilidades y las problemáticas que estas acarrean: el cambio de
interpretación de la individualidad y la despolitización como efecto de lo post.
Irene Izquierdo de la
Gala


Muy bien, Irene. Esta me ha gustado mucho.
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