Convergencias y divergencias
Título:
Escala
1:1. 21 artistas contemporáneos portugueses
Artistas:
Helena Almeida, Antonio
Bolota, Teresa Braula Reis, Carlos Bunga, Pedro Cabrita Reis, Rui
Calçada Bastos, André Cepeda, Nuno Cera, José Pedro Croft, Ângela
Ferreira, Fernanda Fragateiro, Ramiro Guerreiro, Gil Heitor Cortesão,
Tomaz Hipólito, João Louro, Daniel Malhão, Jorge Molder, Rodrigo
Oliveira, João Onofre, Julião Sarmento y Nuno Sousa Vieira.
Comisaria:
Verónica de Mello
Lugar:
Tabacalera.
Promoción
del Arte
(Calle
de Embajadores, 53, 28012 Madrid)
Fechas: Del 16 de Febrero al 15 de Abril, 2018
Fechas: Del 16 de Febrero al 15 de Abril, 2018
La
exposición
1:1.
23 artistas contemporáneos portugueses
comisariada
por Verónica
de Mello, se inauguró
el día 16
de Febrero y
estará visible hasta el día
15
de este
mes
en
la Tabacalera
de Madrid. Esta muestra congrega
31
obras de 23 artistas portugueses en una reflexión
en
torno a
la escala, en la obra de arte y la arquitectura.
Artistas
que
cuentan con una
proyección internacional y
otros
de carácter
emergente, se
juntan
para presentarnos
en Madrid una
muestra
heterogénea de haceres
que
problematizan la
noción de escala.
Abordándola
desde su
relación entre el
cuerpo, el contexto cultural y urbano y la infinitud de experiencias
individuales que suscita. La
comisaria
también recoge este concepto desde una mirada
macro,
desde
donde
“(…)
la
escala de nuestro cuerpo es nuestra base para comprender el mundo,
puesto que partimos siempre de nosotros mismos”.
Es
decir, la
escala es la
forma de representación de la relación de referencialidad de las
personas con el mundo.
Durante
el recorrido se
exponen
una infinitud de prácticas artísticas como videos, fotografías,
instalaciones, esculturas, pinturas entre otros.
Justo
al
atravesar la puerta principal, en el hall, nos encontramos la pieza
de
José
Pedro Croft
(Oporto,
1957)
artista
que desde
los 80 irá ganando presencia en el campo artístico, así como en
las bienales de Sao Paulo o Venecia. También
lo
hemos podido ver más cercanamente en
la Galería Helga de Alvear o
en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona.
Croft
investiga
la
dimensión espacial de sus piezas integrándolas en el contexto
arquitectónico en el que se ubican.
En
este caso con el histórico edificio industrial
de
la
Tabacalera,
posibilitando
la apertura de
diálogos en diferentes
direcciones ya
que según el artista
“La
arquitectura es la negociación que el hombre hace con la naturaleza
para poder sobrevivir (…) Una
metáfora del mundo”.
Untiteled
(2003), hierro
y espejo,dimensiones
variables,Pinacoteca
de Sao Paulo,
25/06-26/09/2016
Su obra Untiteled, 2003 se compone de cuatro collages espaciales que entre lo estable y lo inestable, promete al espectador la posibilidad de habitar la pieza, ejerciendo de prolongación del espacio arquitectónico, creando un dialogando con los objetos del mismo y aludiendo a su memoria. Recurso habitual del artista que consigue mediante un complejo el juego de espejos o planos que varían según la mirada del espectador. Obra expansiva que nada más entrar ya nos evoca a muchos de los conceptos curatoriales que se nos irán presentando en el recorrido.
Más
adelante
y
proyectado sobre
un hueco arqueado del propio edificio, nos
encontramos el
vídeo de Helena
Almeida (Lisboa,
1934). En este se
muestra una acción llevada
a cabo por la artista
apropiándose
del taller
de
su padre. Ejercicio que
dotá
de una dimensión ritual a
dicho lugar.
Almeida es
una de las artistas más
reconocidas en el ámbito portugués, que ha representado a su país
en la bienal
de Venecia y habiendo ido
también a la de Sidney, The
Drawing Centre, Centro Cultural de Belem o el CGAC entre otros. Su
cuerpo es
el objeto y sujeto central de su obra que termina por formalizar en
soporte audio-visual.
“Mi obra es mi cuerpo, mi cuerpo es mi obra” es
la conocida
frase de la artista; y esta
vez lo utiliza para activar
un espacio, paseándolo centímetro a centímetro mientras los
altavoces dejan oír el bruto roce de sus rodillas contra el suelo.
A
experiência do lugar II (2004),vídeo,
b$n, sonido 12`47”,Collección
Fundación PLMJ
De
pronto nos
encaminamos
a la silenciosa obra de Carlos
Bunga
(Oporto,
1976) artista
que reside en Barcelona y cuenta con exposiciones individuales en
diferentes instituciones como Alexander and Bonin (NY), Museu
d'Art Contemporani de Barcelona (Barcelona),
Haus Konstrukktiiv Museum (Zúrich), Museo Amparo (Puebla), Museo de
arte Contemporáneo de Vigo (Vigo) y
Culturgest (Oporto) entre otros. Estas dos piezas dejan ver su origen
en la pintura que trabajará
en su dimensión arquitectónico-escultórica. Bunga
utiliza
materiales povera
como el
cartón o la cinta de embalaje que le permite realizar
experimentos
entre
su
maleabilidadsu y
resistencia. Obras
que dialogan en una fina línea entre el construir y destruir,
articulándolas con el espacio arquitectónico en
el que se ubican.
Construcción
Pictórica (2016), madera,
cartón, pintura y cola, 180
x 150 x 10 cm, Museo
de Arte Contemporáneo de Elvas- Colección Antonio Cachola
No se puede dejar de mencionar el interesante trabajo de corte más joven y fresco de Ramiro Guerreiro (Lisboa, 1978) quien nos muestra un vídeo en el que documenta una acción donde pone en boga las convenciones sociales que se dan obre el tránsito en el espacio público. El artista ha recibido premios como mención de honor en Premio EDP de Nuevos Artistas y BES Revelaçao y a participado en residencias artísticas en Berlín, Tokyo y Casa de Velázquez. Con su origen en la arquitectura, trabaja entre las instalaciones, los site-specifics y la performance, visibilizando críticamente la relación entre cuerpo, espacio y arquitectura con el objetivo de revelar errores arquitectónicos de la ciudad y el mobiliario urbano.
De
Mello, en calidad de arquitecta, parte
de su experiencia como
público en
numerosas
exposiciones de arquitectura en
las cuales
la
relación del cuerpo con la obra no es directa, dado que los
proyectos
se
exponen en
dibujos, maquetas,
vídeos o fotografías mediadas
por su representación. No así en las exposiciones
de arte donde el
objeto artístico
siempre está
a escala 1:1. La
comisaria combinará ambos mundos: arte y arquitectura, haciéndolos
confluir en la fina línea que los diferencia y
los
une al
mismo tiempo.
Todas
estas propuestas y más, se presentan en el viejo edificio industrial
que desde la noción de escala como punto de partida, algunas
caminan hacia la
convergencia,
siendo más coherentes con el discurso curatorial que otras, que lo
hacen volando hacia la divergencia.
No obstante, una
visita muy
recomendable que
no
dejará totalmente insatisfecho a nadie.
Uxue
Ruiz de Arkaute Acedo




Algunas erratas.
ResponderEliminarLa crítica no gana mucho con el hecho de que, después del nombre de cada artista, menciones un breve curriculo de exposiciones internacionales. Si alguna exposición en la que participó te parece importante puedes mencionarla, pero citar detrás de cada artista los numerosos espacios en que ha expuesto hace de la reseña algo incómodo e ingrato para el lector.
Bien.