Título: Pessoa. Todo
arte es una forma de literatura.
Comisarios: Ana Ara y João Fernandes.
Lugar: Edificio Sabatini,
MNCARS.
Fecha: del 6 de febrero al 7 de mayo
de 2018.
¿Es todo arte una forma de literatura? Uno de los
retos de la museografía contemporánea tiene que ver con la forma de presentar las
colecciones y obras de arte más allá de la mera glosa canónica, buscando así
estimular al público y al mismo tiempo, brindar un argumento curatorial sin
abusar de paternalismos pedagógicos. Con la exposición Pessoa: Todo arte es una forma de literatura, el MNCARS se propone
dar cuenta de la escena moderna y vanguardista portuguesa en su diversa
heterogeneidad.
Esta apuesta del museo viene a confirmar el interés
por una narrativa –y nunca mejor dicho– del arte contemporáneo en estrecha
consonancia con la literatura, que puede apreciarse en otras programaciones
temporales, o en parte de la colección permanente que aborda las vanguardias
históricas. La dirección del centro, a cargo de Manuel Boja-Villel, se sumó,
desde el año 2008, a varios proyectos editoriales con diferente fortuna: Desacuerdos, Carta…que también sustentan
esta idiosincrasia del interés por el arte de la textualidad. Conviene
resaltar, en relación a este asunto, el intento de vencer el
formato hegemónico de “catálogo” para editar verdaderos libros que acompañan a
las exposiciones
El cuadro de Almada Negreiros que anuncia el evento y puede verse al comienzo del recorrido: Retrato de Fernando Pessoa (1964), nos sitúa primeramente ante la
icónica figura del escritor portugués, mientras la geometría y el colorido de
la composición resaltan a su lado el número 2 de la revista Orpheu. En esta síntesis de elementos
confluye la tesis que Ana Ara y João Fernandes, ambos
comisarios, elaboran sobre el arte luso de principios del siglo XX, y en la
cual Fernando Pessoa será utilizado como algo más que un hilo conductor –sin
las propuestas estéticas desarrolladas por el mismo, no podría entenderse el
contexto del periodo al que nos referimos–.
El núcleo expositivo tiene una estructura tripartita,
en relación a los tres movimientos de vanguardia que aglutinaron la producción
pictórica y literaria de la modernidad portuguesa: paulismo, interseccionismo y
sensacionismo, todos ellos teorizados por Pessoa y sus múltiples heterónimos. El
momento que nunca pasa, como el día para encontrarse con uno mismo, que por
suerte es siempre aquél que nunca llega, es donde reside el legado de Fernando
Pessoa. Demasiado intenso para resignarse a los confines del pensamiento
individualizado, arroja su pluralidad a una existencia puramente literaria.
Los
presupuestos de Pessoa discurren a través de citas, poemas, fragmentos de
escritos, dibujos, ediciones y correspondencias, por la totalidad del espacio
que alberga más de 160 obras de artistas como Amadeo
de Souza-Cardoso, José
de Almada Negreiros, Sarah Affonso, Eduardo Viana o la pareja Delaunay. Todos
ellos, imbuidos por la efervescencia de la escena parisina, sitúan su actividad
en una corriente paralela generando así una cosmogonía que participa del
cubismo y del futurismo con destacable autonomía. El universo que es Pessoa en
sí mismo, cuando a la vez Pessoa es Álvaro de Campos o el pagano Alberto
Caeiro, resulta un recurso literario, una metáfora perfectamente ilustrativa de
lo que sucede en la práctica pictórica de Portugal por estos años.
Junto a la exposición, como es habitual, el MNCARS
edita una publicación donde aparecen varios textos del escritor que encabeza
con su nombre el título de la muestra. Estos textos permiten entender la confluencia
de corrientes estéticas alrededor de la figura de un solo hombre, que confiere
a la modernidad de su país un carácter de amplitud y universalidad. Si nos
interrogamos acerca de la interdisciplinariedad entre artes plásticas y
literatura, hallaremos innumerables respuestas, pero sobre todo dudas.
En el imaginario de Pessoa y en palabras de su
heterónimo Álvaro de Campos: todo arte es una forma de literatura y la pintura
queda subyugada a interpretaciones en clave lingüística. Resulta difícil
plantearse cualquier conclusión global de esta propuesta expositiva fuera
del terreno de las letras, y en concreto del terreno que Pessoa dejó expandido
en la compleja versatilidad de sus textos. Por lo que a la organización
respecta, queda acertadamente resuelta la dificultad de trasladar una hipótesis
a priori arriesgada a un dispositivo pensado para el arte y
no para la literatura.
Miguel Vega Manrique

Bien. Debate acerca de arte y literatua, sin entrar a fondo en la cuestión.
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