Remind of...
Artista: Chiharu Shiota
Lugar: Galería Nieves Fernández
Dirección: Calle Blanca de Navarra, 12, 28010, Madrid
Fecha: 17/02/2018-25/04/2018
Horarios: Martes-Viernes (11-19:30h); Sábados (11-14h)
En la galería Nieves Fernández la gravedad ha quedado suspendida. Una maraña escarlata descansa sobre nuestras cabezas, trepa por el blanco prístino de las paredes, se expande en una proliferación sin límites absorbiendo todo rincón, toda esquina. El hilo de lana que conecta cada punto de la habitación es el mismo que hilvana la trayectoria de la artista.
Vista general del montaje en sala
No es la primera vez que nos encontramos en este espacio el trabajo de Chiharu Shiota (Osaka, 1972). Ya en 2014 presentaba su Tierra y sangre en una misma habitación que ahora nos resulta radicalmente otra. Al igual que en sus laberintos de enredos, podemos encontrar nudos a lo largo de su carrera que conectan ciudades como París, Bruselas, Venecia, o Berlín, donde viene desarrollando el grueso de su trabajo desde 1996.
Alemania y Abramović son sinónimos de la impronta que deja la performance sobre la artista a la hora de concebir y construir el espacio partiendo de su propio cuerpo. Heredera de Ana Mendieta, sucumbe asimismo ante el hechizo de la araña de Louise Bourgeois, en cuya tela quedó atrapada, adoptando de buena gana el prósopon de una Aracne condenada a un tejer incesante o una Ariadna cuyo ovillo nunca encuentra la salida del laberinto.
In silence (2002)
El recital en silencio de piano que ejecuta en 2002 supone todo un hallazgo procesual en su modus operandi y una solución cuyo atractivo formal le permite explorar y profundizar en la materialización de las interconexiones que median entre personas a través de sus hilos enredados. Estos nexos de lana adquieren un carácter u otro en función de la simbología que los acompañe: Chiharu Shiota se decanta por una iconografía simple y consensuada, colores como el rojo o el negro aluden directamente a la sangre o a la noche. Desde esta perspectiva la instalación se nos presenta como una proliferación espacial de pulsiones vitales que se ven reforzadas por los objetos embrollados en el caos de la madeja.
Sus cepillos, rescatados de un taller que cerró y despojados de todo uso funcional, son reintegrados en esta dinámica vital al insuflarles nueva sangre a través de sus orificios desprovistos de cerdas. Es un continuum que en su obra encontremos este tipo de objetos, devenidos receptáculos de memoria por su desgaste y al mismo tiempo entretejidos en la maraña escurridiza y esquiva del recuerdo. Zapatos, libros, llaves. Éstas últimas, suspendidas en un perpetuo tintineo que reverberaba a lo largo de su pabellón en la Bienal de Venecia de 2015, son convertidas aquí en objeto de consumo, en fetichización de su proceso creativo. Una adaptación portable susceptible de casar mejor con el hueco que se le pueda reservar en cualquier colección particular.
Arriba encontramos la instalación montada en la Bienal de Venecia de 2015
Abajo la fetichizacióndel recurso, no en este caso junto a las llaves
(ya que no estaba disponible la imagen en la página web de la galería)
pero sí con un elemento similar
Asistimos pues a una explotación deliberada de una estética que a primera vista resulta atractiva y reconocible, convertida por la artista en seña de identidad y en recurso rentable. Toda la significación que a priori había quedado atrapada en sus hilos se escurre ahora entre sus nudos: el único sentido remanente es el que cobra la pieza como escenario para la mejor foto de perfil en redes sociales.
Rodrigo Flechoso Fernández






Rodrigo: para un artista es muy difícil llegar a formular un lenguaje propio y personal. No se le puede reprochar el convertir en "recurso rentable" lo que ha llegado a ser su "seña de identidad". Por lo demás, la crítica está muy bien. Me agrada que trates de cuidar el estilo literario.
ResponderEliminarHola Miguel, soy consciente de ello, simplemente me parecía que había explotado esa estética en las piezas pequeñas que, al tener más posibilidades de insertarse en el mercado, vuelven su modista operandi más rentable.
EliminarPerdón, quería decir su "modus", pero el corrector de mi teclado se empeña en no dejarme jaja. Aprovecho para decir también que, viniendo de Bellas Artes sé que la búsqueda de un lenguaje personal es un proceso arduo, pero sigo defendiendo lo que dije antes.
Eliminar"Modista operandi" resulta bastante divertido.
Eliminar