Ir al contenido principal

El hito del artista

Artista: Jean Marie del Moral
Comisaria: María Toral
Local: La Tabacalera
Fechas: 15/2/2018-15/4/2018
La Tabacalera es una antigua fábrica de tabaco que, desde 2007, abriga un centro de arte con un programa de exposiciones y de actividades en torno a la fotografía, el arte contemporáneo y las artes visuales. Una de las salas de ese enorme edificio, La Fragua, se destina a proyectos de artistas emergentes y site projects, y actualmente se puede ver la exposición Entre artistas, del fotógrafo hispano-francés Jean Marie del Moral (1952).
Hijo de exiliados españoles republicanos en Francia, su carrera se inicia en los años 1970, cuando empieza a fotografiar los movimientos sociales para el periódico L`Humanité, y luego para publicaciones de izquierda portuguesas, en la Revolución de los Claveles. Un punto decisivo en su carrera es la fotografía que le saca a Joan Miró, en 1978, en su estudio en Palma de Mallorca, en ese momento entiende que le interesaba registrar la figura del artista y su espacio de creación y redirecciona su mirada hacia eso. Tras ver una exposición de Apel de Fenosa en el Musée Rodin, en 1980, lo contactó para hacerle un retrato en su estudio, movido por la percepción de una ausencia de retratos sobre esa generación de españoles emigrados a Francia. Fenosa lo llevó a otros artistas como Baltasar Lobo, Hernando Viñes, Antoni Clavé, Xavier Valls.


Sobre artistas presenta esos retratos sumados a otros de artistas de esa generación, así como de personajes contemporáneos internacionales como Ai Weiwei, Maurizio Cattelan, Marina Abramovic, Damien Hirst, todos en sus estudios. En la sala hay más de cincuenta fotografías realizadas desde fines de 1970 hasta 2017, algunas en blanco y negro y otras en color.
Aunque la curadora de la muestra, María Toral, diga en la hoja de sala que “en cada una de sus obras logra captar la personalidad del protagonista y deja patente su sello genuino”, es difícil notar ese sello. La puesta en escena no colabora a entender cuestiones con respecto al uso del color, al entendimiento de la fotografía como lenguaje artístico, y tampoco es visible un carácter propio del fotógrafo en cada una de las fotos. Lo que es más evidente son figuras claves del mundo del arte, casi siempre retratadas en primer plano, dejando poco espacio para que se vea el taller, ese importante protagonista de la muestra. Además, en ese recorrido por más de cuarenta años se transmite una sensación de unidad entre los espacios, como si no hubiese una transición de la Escuela de París, con talleres tradicionales, de pintores o escultores, a los estudios contemporáneos, que pueden ser bibliotecas, fábricas con equipos trabajando para la construcción de obras monumentales, o un local de descanso y reflexión. No sabemos, al fin, qué objetos rodean a Damian Hirst, Ai Weiwei, Marina Abramovic o Esther Ferrer para sus creaciones.



Otro punto en contra la muestra es la casi totalidad de hombres blancos entre los fotografiados. De las cincuenta y una fotos, tres son mujeres -Abramovic, Ferrer y Joan Mitchel-. Es una carencia que demuestra la falta de sensibilidad y conexión del artista y de la curadora con los temas de nuestra época, y no es necesario reproducir aquí todas las discusiones sobre género, raza y representatividad en el arte, ya que están casi todos los días en el periódico.

Para finalizar creo que es importante cuestionar la presencia de esa exposición en un espacio como La Tabacalera. Además de lo señalado anteriormente, el tema del taller del artista es un mito moderno superado, y al artista que lo pretende discutir le quedan retos que se relacionan más con la desconstrucción y replanteamiento que con la afirmación del ser creador. Eso no impide que a De Moral le interese ese tema y que así plantee su producción, pero el espacio para exhibirlo no debería ser una sala para artistas emergentes y site projects de un centro de arte contemporáneo.  

Júlia Souza Ayerbe

Comentarios

  1. No sé por qué te sale la reseña en este formato alargado.
    Tampoco entiendo por qué un espacio institucional como Tabacalera no debería presentar una exposición de Jean-Marie del Moral.
    Numerosas erratas en las transcripciones de los nombres de los artistas.
    Las fotos no llevan pie de foto.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario